Agro tendencia: hoteles con huerto

La tendencia agrohipster llega también al marketing hotelero. Me he desplazado a Algímia d’Alfara en Valencia para conocer cómo lo hace El Secanet, un hotelito con encanto de tan solo cuatro habitaciones. Su fuerza no sólo radica en la esmerada atención y la calma de sus estancias sino y especialmente en el momento desayuno y cena que la chef Gemma Company inunda de imaginación y de perfectas combinaciones . El olor de sus platos se percibe a metros de distancia. ¿El secreto? Que provengan de huerto propio. Viva la producción de kilómetro 0.

Los brotes son uno de los elementos principales de los platos de Gemma Company de El Secanet.

Los brotes son uno de los elementos principales de los platos de Gemma Company de El Secanet.

La gracia es que sus terrenos cultivados puedan abastecerles de ingredientes con calibres que nunca podrían haber sido encontrados en tiendas ni mercados. Habitas más que baby, alcachofas con diámetros perfectos, hierbas, brotes y especias con sabores y retrogustos infinitos…

En este hotel el tomate sabe a tomate. Como en nuestra infancia.

En este hotel el tomate sabe a tomate. Como en nuestra infancia.

Aprovechamiento al máximo de todos los elementos. Aquí el palito de la planta del romero ejerce como brocheta.

Aprovechamiento al máximo de todos los elementos. Aquí el palito de la planta del romero ejerce de brocheta.

Estas son las ventajas de tener un hotel con despensa propia: máxima reverencia al producto local.

La explosión del momento autóctono llega cuando observas a Salva Estellés, propietario del hotel, desprender naranjas y granadas del árbol para ser exprimidas inmediatamente en tu desayuno. Nada de zumos de naranja refrigerados con pulpa artificial como se sirve en la mayoría de los hoteles valencianos (Nota irónica de la autora: La Comunidad Valenciana tiene más de 100.000 hectáreas de naranjos).

¡Eso sí es marketing hotelero!

Las naranajas y granadas recién cogidas del árbol y exprimidas al momento conforman la estrella de los desayunos.

Las naranajas y granadas recién cogidas del árbol y exprimidas al momento conforman la estrella de los desayunos.

 

Pero nada es nuevo. El concepto “del huerto a la boca”, la única forma de alimentarse siglos atrás, vuelve con fuerza en hotelería. El Silken Al-Ándalus en Sevilla concentra este concepto en 200m2. Al cliente noreuropeo se le hace la boca agua con el producto orgánico y llega al gastro-orgasmo al probar naranjas que saben a naranja y tomates que saben a tomate.

Lo curioso de este hotel es que el huerto no da ingresos directos. Su responsable, Concepción Pérez, cuenta que les interesa más apostar por los beneficios indirectos similares a la satisfacción y la reputación que da servir platos que te llevan a tu infancia en un nanosegundo, como le pasó al crítico de la película Ratatouille.

El hotel Omm en Barcelona fue uno de los pioneros en apostar por esta imagen. Realmente la zona no da para la alimentación completa de los huéspedes pero es toda una declaración de intenciones para los visitantes que se quedan maravillados al descubrir cómo se preocupa el hotel por su alimentación.

Un paso más allá lo ofrecen los cuatro hoteles del grupo Fuerte, en Andalucía. El aprendizaje y la relación directa con el huerto es una de las propuestas de valor con más aceptación del grupo hotelero. Se explica a los clientes temas relacionados con el cultivo y nutrición y se da un paso más por medio de los sistemas de riego y arquitectura andaluzas que sirven de hilo conductor para que el turista se integre en la historia de la ciudad donde se aloja, una tendencia fuerte en hotelería.

Recolección con mimo de los ingredientes en La Mamounia de Marrakech.

Recolección con mimo de los ingredientes en La Mamounia de Marrakech.

Si damos el salto nos vamos a Marrakech donde La Mamounia (a partir del minuto 2.26 del video puede verse el momento de la selección de ingredientes del huerto propio) utiliza las hierbas de su huerto para preparar sus cocktails y el resto de sus delicadas composiciones.

El Soho Grand de Nueva York o el Hotel Crosby le siguen. Monteverdi en Toscana, Manor House o Swinton Park son más ejemplos que nos cuentan desde la publicación Traveler.

El hotel Crosby es otro de los que apuestan por servir directamente desde el huerto al plato del cliente.

El hotel Crosby es otro de los que apuestan por servir directamente desde el huerto al plato del cliente.

¿Qué pasa cuándo uno de los mejores restaurantes del mundo baja la persiana y persigue redefinir y cambiar conceptos con un viraje hacia el autoabastecimiento con huerto propio? Así es cómo construirá su nueva reputación el Noma de René Redzepi. El cocinero quiere volver a darle su importancia a la esencia de los ingredientes y para ello su nueva propuesta contará con unas hectáreas de cultivo que serán la base de sus platos.

Moda o redescubrimiento del pasado. En cualquier caso una tendencia imparable.

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